clavijas percuten los nervios en mis alas
por un instante, la fonética ondula
la lisura de la inmovilidad
ocurre desde el jurásico
me place
mi voz resuena y la cópula sucede las estridulaciones
es como comer, mera supervivencia
luego un salto
entierro cuidadosamente mi futuro
debajo de las matas, al canto de las piedras
abandono a miles a su suerte
la evolución me ha tatuado impasible
por dentro bullo
¿no lo notas en mis ojos fijos saltones suplicantes?
cuando el tamiz de la luz parpadea
un lenguaje nocturno pulsa la música milenaria
reverbera con la lógica del hambre
mido, cazo,
¡zassss!
mastico
excreto
luego un salto
que ayerba el cuerpo en un vibrato
la verde oscilación me place
casi un baile fuera de la armadura
no quiero esta coraza
Mala suerte
parásitos me lanzan a una tridimensión caótica
psicodelia sin bordes me licúa
¿existe el transcurrir que siento?
los gusanos se agolpan y me empujan
luego un salto
sucumbo en una inmensidad que anega
el viento insiste en despertarme las vellosidades
mis manos rojas acceden aferrándose
añoranza
esto es nuevo
acontece que el oído percibe los acordes afónicos del absoluto
esto es nuevo
la finitud
ahora
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